molestias en la espalda
reflujo nocturno
sequedad bucal
calambres musculares
cambios de temperatura
Una de las razones más habituales es la necesidad de ir al baño. Con la edad, la vejiga puede volverse más sensible, lo que provoca despertares nocturnos.
También algunos medicamentos pueden influir en el sueño, generando:
mayor necesidad de orinar
cambios en la temperatura corporal
sueño más ligero
Muchas personas no relacionan estas situaciones con su descanso hasta que revisan sus hábitos con un profesional.
4. Rutinas diarias que modifican el sueño
Los hábitos cotidianos tienen un impacto enorme en el horario de descanso.
Después de la jubilación o con un ritmo de vida más tranquilo, es común:
cenar más temprano