Despertarse en plena madrugada, mirar el reloj y ver que son las 3:00 a. m., puede resultar frustrante. Muchas personas, especialmente después de los 60 años, experimentan este patrón con frecuencia. No se trata solo de una casualidad ni necesariamente de un problema grave de salud. En muchos casos, es una combinación de cambios biológicos, hábitos cotidianos y factores emocionales propios de esta etapa de la vida.
Comprender qué ocurre realmente puede ayudar no solo a dormir mejor, sino también a vivir esta etapa con mayor tranquilidad.
1. Disminución natural de la melatonina
Una de las causas más comunes es la reducción de la producción de melatonina, la hormona que regula el ciclo del sueño.